PAES 2026 en la RM y lupa a colegios de Huechuraba: un mapa de la desigualdad social
- Pincoyazo

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Los resultados de la PAES nos recuerdan cada año que nuestro sistema educacional está diseñado para reproducir la desigualdad social y generar una amplia masa de mano de obra barata. Quienes estudian, primero deben endeudarse, sin certeza de trabajar en lo que estudiaron, mientras los ricos concentran los mayores resultados y luego estudian con becas del Estado.
¿Cuál es la función del sistema educacional en Chile? ¿Busca desarrollar habilidades para todos por igual? ¿Necesita de grandes masas de trabajadores calificados para desarrollar procesos productivos complejos? ¿O es que en realidad el modelo de producción requiere mano de obra barata?
Al mirar los resultados no hay que equivocarse y asumir que los colegios con mejores puntajes entregan una mejor educación. Por el contrario, la brecha en los resultados demuestra la segregación de la sociedad, que es previa al proceso educativo. Esto se traduce en un sistema educativo que reproduce la segregación de clase social y discrimina en base a la capacidad de consumo de las familias.
Puntajes nacionales en la RM por comuna
De los 1.681 puntajes nacionales de la Región Metropolitana, 1.203 los concentran estudiantes de colegios particulares pagados (72% del total) a pesar de que del total de estudiantes que hay en Chile, estos colegios representaban solo el 10% de la matrícula al año 2024.
Estos altos puntajes también se concentran geográficamente en las comunas de altos ingresos, como Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea (37% del total en la RM), lo que da cuenta de un diseño de la ciudad que distribuye la vivienda y el estudio por condición de clase social.

Puntajes Nacionales por tipo de dependencia (toda la RM)
- Particulares pagados 1.203 (1.177 Matemáticas + 17 Historia + 9 Lectura)
- Particulares subvencionados 316 (311 Matemáticas + 4 Historia + 1 Lectura)
- Públicos (Municipal y SLEP) 162 (160 Matemáticas + 2 Historia)
*1648 son de Matemáticas Nº1; 23 de Historia y 10 de Competencias Lectoras.

35 puntajes nacionales en Huechuraba: todos de colegios particulares pagados
La alta concentración de puntajes nacionales en las comunas del bario alto es brutal. Y a escala local, esa segregación también se reproduce dentro de muchas comunas, con barrios que se componen por los niveles de ingreso de los hogares, como es el caso de Huechuraba, donde los 35 puntajes nacionales se concentran en 5 colegios particulares pagados que, en promedio, tienen un costo de $5,6 millones de pesos al año por estudiante.
Pese a que los sectores compuestos por poblaciones de bajo ingreso representan cerca de la mitad de los habitantes de Huechuraba, de las 2.521 pruebas rendidas, 1.754 se concentran en colegios particulares pagados; 507 en subvencionados y solo 260 en el único colegio público con enseñanza media. Esto demuestra cómo la matrícula educacional de la comuna está orientada a las familias de altos ingresos, con un completo abandono de la educación pública.

Puntajes por colegio de Huechuraba según prueba y tipo de dependencia
El Pincoyazo también sistematizó la mediana y los promedios de los puntajes que los estudiantes de cada colegio obtuvieron en la PAES, donde es posible ver con mayor detalle la brecha de los resultados entre colegios pagados, subvencionados y públicos de la comuna, identificando aspectos muy críticos en los sectores populares de la comuna.

Si miramos con lupa el resultado de los colegios subvencionados y el único público donde se rindió la PAES en Huechuraba -todos ubicados en el sector poblacional de la comuna-, vemos que de 767 pruebas rendidas, 391 ni siquiera alcanzaron los 450 puntos (51%), que es el mínimo que se exige para postular a una universidad.
Y aquí hay que detenerse un momento, no podemos mirar para el lado. Estos datos quieren decir que la mitad de los jóvenes de nuestras poblaciones que rinden la PAES no solo no tienen ninguna opción de estudiar en la universidad, sino que tampoco están desarrollando habilidades básicas para la vida, como es saber leer y entender lo que leen.
¿Cuál es el futuro de la juventud popular? ¿Quiénes piensan en la posibilidad de estudiar algo después del colegio y desarrollar nuevos horizontes en la vida a través de nuevas habilidades? ¿O es que desde siempre la certeza fue salir a buscar pega en lo que salga y solo pensar en llegar a fin de mes?
El problema no se trata de que todos estudien en la universidad, porque eso tampoco asegura nada, menos cuando cientos de miles terminan endeudados y sin trabajar en lo que estudiaron, muchas veces frustrados. El problema de fondo es que la posibilidad de estudiar no es para todos, y depende de dónde nacen las personas, salvo contadas excepciones, como bien muestran los números del sistema educacional.
Con estos mapas de datos, ¿alguien realmente cree en la meritocracia o en la ilusión de que en este país las personas valemos lo mismo? ¿Acaso la sociedad gasta lo mismo en educar a un estudiante de un colegio privado que de uno subvencionado y público?
El papel de la infraestructura de los colegios en la “calidad educativa”
Las condiciones materiales de los colegios juegan un papel importante en el proceso educativo, y esa realidad material es extremadamente desigual entre los colegios públicos y privados.
No es lo mismo estar horas en salas de clase sin aislación térmica, hacinados, sin instrumentos pedagógicos para trabajar los contenidos, con baños en malas condiciones, plaga de ratones y mala alimentación, entre otras precariedades que tienen los colegios públicos a nivel nacional.
Durante el 2025, la principal demanda levantada por el movimiento estudiantil fue la mejora de la infraestructura educacional ante una precariedad extrema que expresa con claridad el abandono de la educación pública, donde justamente se educan los sectores más empobrecidos del país, enfrentando la represión como principal respuesta del Estado.
Leer acá “Historia de la privatización: ¿Quiénes son los verdaderos sicarios de la educación pública?”






