Liceo Augusto D´Halmar: Trabajadores respaldan paro de estudiantes y valoran la organización
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“Queremos ser enfáticos en declarar que NO nos hemos sentido vulnerados, violentados ni amedrentados por los estudiantes” dijeron a través de una declaración que compartimos íntegramente, luego de que la movilización se enlodara con un tratamiento sensacionalista por parte de los medios hegemónicos sin poner el foco en sus causas, como son los problemas de infraestructura que hace años arrastra el liceo.
Jueves 13 de agosto del 2026
DECLARACIÓN DE FUNCIONARIAS Y FUNCIONARIOS DEL LICEO AUGUSTO D’HALMAR RESPECTO DE LA CONTINGENCIA ACTUAL DEL ESTABLECIMIENTO
A raíz de la contingencia que se ha desarrollado durante esta semana en el Liceo Augusto D’Halmar, y considerando la información que ha circulado a través de medios de comunicación y redes sociales, las funcionarias y los funcionarios que suscribimos esta declaración consideramos importante dar a conocer nuestra experiencia y percepción respecto del proceso que se ha desarrollado al interior del establecimiento.
1. Respecto de cómo se gestó la movilización
La movilización estudiantil se originó a partir de una reunión del CODECU, instancia en la que los representantes de los distintos cursos manifestaron su descontento frente a diversas situaciones que se habían presentado durante el último tiempo en el liceo, especialmente aquellas relacionadas con las condiciones de infraestructura del establecimiento.
En esta instancia, y mediante un proceso democrático, los representantes acordaron elaborar un petitorio dirigido a la Corporación de Educación, en su calidad de sostenedora, y a la Dirección del establecimiento.
Una vez elaborado el documento, su contenido fue socializado y discutido en distintas instancias. Estas conversaciones permitieron recoger las opiniones de los estudiantes y retroalimentar el contenido del petitorio. Posteriormente, los representantes de cada curso validaron el documento antes de su envío, realizado el día 27 de julio, solicitando una respuesta en un plazo de cinco días hábiles.
Las autoridades de la Corporación, conjuntamente con la Dirección del establecimiento, respondieron dentro del plazo solicitado. Una vez recibida la respuesta, los estudiantes volvieron a reunirse en CODECU para realizar una lectura y análisis colectivo del documento.
Posteriormente, los representantes de cada curso tuvieron la responsabilidad de socializar el contenido de la respuesta con sus compañeros y compañeras, además de solicitarles su lectura individual. En este proceso, el Centro de Estudiantes fue enfático en señalar que su función sería representar la decisión que el estudiantado adoptara democráticamente respecto de la respuesta recibida.
En la siguiente jornada, durante una nueva instancia de CODECU, se consultó a los representantes qué opinión habían recogido en sus respectivos cursos y cuáles eran las posibles formas de respuesta frente al documento recibido. Los representantes manifestaron su disconformidad con la respuesta y, posteriormente, 22 de los 24 cursos votaron a favor de realizar un paro de lápices.
A continuación, el Centro de Estudiantes lideró una asamblea general en la que comunicó esta decisión a la comunidad estudiantil e informó que correspondía realizar una votación individual para validar o desestimar la propuesta.
El viernes 7 de agosto se llevó a cabo dicha votación, organizada por el TRICEL, mediante voto secreto en urna y con un posterior conteo público. La papeleta contemplaba la pregunta: “¿Estás de acuerdo con un paro de lápices?”, con las alternativas SÍ y NO, además de una segunda pregunta destinada a determinar la duración de la movilización.
El proceso concluyó con un 89,1 % de aprobación del estudiantado, determinándose que el paro de lápices tendría carácter indefinido y comenzaría el lunes 10 de agosto.
2. Respecto de cómo se ha desarrollado el paro de lápices
Como funcionarios y funcionarias del establecimiento, hemos podido observar que durante las jornadas correspondientes a los días lunes 10, martes 11 y miércoles 12 de agosto se desarrollaron actividades organizadas mediante cronogramas y distintos espacios de trabajo.
Las jornadas comenzaban con una asamblea general liderada por estudiantes voluntarios, provenientes de distintos espacios de representación y participación estudiantil, no exclusivamente del Centro de Estudiantes y CODECU. Desde un primer momento, en estas instancias se señaló que aquellos estudiantes que decidieran asistir a clases, ya fuera por razones de asistencia o en ejercicio de su derecho a la educación, tenían plena libertad para hacerlo.
En concordancia con ello, los docentes se mantuvieron en sus respectivas aulas para atender a los estudiantes que decidieran participar de las clases. Asimismo, la sala PIE se mantuvo en funcionamiento, con sus educadoras y profesionales disponibles tanto para las sesiones programadas como para atender eventuales situaciones de desregulación de los estudiantes.
Del mismo modo, se informó que quienes decidieran permanecer fuera de las aulas debían integrarse y participar activamente en alguna de las comisiones de trabajo organizadas por los propios estudiantes.
Durante estas jornadas, como funcionarios y funcionarias, hemos observado a estudiantes dedicados a la limpieza, organización y mejoramiento de distintos espacios del establecimiento. Entre estas actividades se encuentran la limpieza profunda de pasillos, salas, casilleros y espacios comunes, así como el hermoseamiento y mejoramiento de jardines, baños, pasillos y otros sectores del liceo.
Asimismo, los estudiantes trabajaron en la elaboración de carteles y pancartas destinados a expresar y visibilizar sus peticiones dentro del establecimiento.
Junto con estas actividades, también se desarrollaron diversas instancias educativas, culturales, artísticas, deportivas y de convivencia. Entre ellas, hemos observado estudiantes de cursos mayores realizando actividades o clases para estudiantes más pequeños, espacios de convivencia entre el estudiantado, instancias de baile, presentaciones y tocatas de bandas, además de actividades deportivas, como torneos de fútbol.
A partir de lo observado durante estas jornadas, podemos señalar que la paralización estudiantil se ha desarrollado de manera pacífica y sin manifestaciones de violencia, caracterizándose por un fuerte componente de organización, participación, construcción de comunidad, identidad y cuidado de los espacios que forman parte de la vida cotidiana del establecimiento.
3. Nuestra apreciación de la paralización como funcionarios y funcionarias
Como funcionarias y funcionarios del Liceo Augusto D’Halmar, valoramos y agradecemos la transparencia con que se ha desarrollado el proceso, así como la organización, responsabilidad y proactividad demostradas por los estudiantes durante este periodo de paralización.
Consideramos que, además de haberse desarrollado de manera pacífica, este proceso ha generado diversas instancias de participación, colaboración y encuentro que han contribuido al desarrollo integral de los estudiantes y al fortalecimiento de los vínculos dentro de la comunidad educativa.
Como trabajadores y trabajadoras, hemos podido observar que los estudiantes que han liderado y coordinado los distintos espacios de la movilización han demostrado consideración y empatía hacia los demás integrantes de la comunidad. Durante el proceso, hemos sido consultados respecto de nuestras necesidades e inquietudes, con el propósito de facilitar el desarrollo de nuestras funciones y evitar que estas se vean afectadas.
Asimismo, hemos observado diariamente una preocupación por el bienestar de sus compañeros y compañeras, procurando resguardar el correcto funcionamiento de las actividades, la seguridad y el desarrollo de la movilización, así como el bienestar de las distintas personas que integramos la comunidad educativa.
Para finalizar, queremos ser enfáticos en declarar que NO nos hemos sentido vulnerados, violentados ni amedrentados por los estudiantes que participan de esta paralización, en ningún momento ni circunstancia. Hemos contado con la libertad y seguridad necesarias para desarrollar nuestras funciones en nuestro lugar de trabajo.
Reiteramos, asimismo, nuestra valoración del carácter pacífico del proceso, de la apertura al diálogo y de las distintas iniciativas de participación, colaboración y construcción de comunidad que se han desarrollado durante estas jornadas.
Esperamos que esta contingencia pueda resolverse de la mejor manera posible, resguardando en todo momento la integridad y el bienestar de todos los integrantes de la comunidad educativa, y que podamos retomar prontamente el funcionamiento habitual de nuestras labores, manteniendo y fortaleciendo el espíritu de comunidad que ha caracterizado a nuestro establecimiento y que, durante estas jornadas, hemos visto expresarse de distintas maneras.
Atentamente,
Funcionarias y funcionarios del Liceo Augusto D’Halmar que adhieren a esta declaración, quienes representan una amplia mayoría del total de trabajadores y trabajadoras del establecimiento, sin considerar al Equipo de Gestión.
Instagram: @trabajadoreslad





